Lucía, Salah, Diana, Diego, Gorreti, Iman y Enrique han dejado aquí sus textos.
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(Lucía) Bruno me ayudó a buscar a mi padre, me dio de comer....
(Diana) Yo iba con mi espada de un lado a otro buscando a mi padre...
(Salah) Pero Malo, fray Mateo, Don Rodrigo y yo fuimos a Roma. Entonces llegamos con una ilusión tremenda, mientras que Pero Malo...
(Diego) Cuando llegué a la batalla, desenfundé mi espada y empecé a luchar. En ese momento, ví al guerrero...
(Enrique) Al enterarme de que Don Nuño se había prometido con Inés quería hacer la reunión antes, pero Fray Mateo me dijo que....
(Iman) Tu ama y mi amo no nos dejan encontrarnos” dijo Fernando. Entonces, tenían que encontrar algún modo de verse. Inés le envió una carta diciendo:
Lucía ha escrito:
Bruno me ayudó a buscar a mi padre, me dio de comer y beber.
Una noche acampamos en el bosque, se oían ruedos raros como de guerra,
yo me asusté pero a la vez me alegré porque a lo mejor era mi padre.
Bruno me preguntó ....
que si quería ir a ver qué era, yo le respondí que sí con una gran sonrisa en la cara.
Nos acercamos cuando, de repente, vi una camiseta de color negro que llevaba mi padre porque decía que le traía muchos recuerdos y suerte.
La camiseta estaba rota por todos los lados y yo estaba preocupado por si algo le había pasado a mi querido padre. De repente, encontré a unos caballeros con la cara tapada en unos caballos que estaban rodeados de armaduras. Yo me acerqué impresionado, pero me escondí detrás de unos arbustos que había ahí.
Un hombre alto se acercó por detrás de mí y me preguntó qué hacía ahí, que tenia muchísimo peligro y que no era un sitio para un niño tan pequeño como yo.
Le respondí con mucha ligereza, diciendo que estaba buscando a mi padre. Él se empezó a reir como si se lo hubiera tomado a broma, yo sonreí y le pregunté:
-Señor, ¿de qué se ríe usted?. A mi padre se lo llevaron hace mucho tiempo a la guerra y aun no se nada de él.
-Ja,ja,ja pobre niño, hazte la idea de que tu padre está muerto- respondió el riéndose una vez más a carcajadas.
-No señor yo vivo con la fortaleza de pensar que mi padre sigue vivo este donde este. Es un señor humilde muy valiente- respondí yo.
Yo ya no sabia que hacer, solo mi amigo Bruno me daba ánimos para seguir adelante para encontrar a mi querido padre. Ya se hizo de día y yo seguía andando por esas enormes montañas que había al lado de ese querido bosque.
Ese mismo día, no pensé en nada, solo pensaba en encontrar a mi padre y poder decirle que le eché de menos todo ese tiempo sin verle. Solo seguía buscándole, porque algo dentro de mí me decía que seguía vivo aunque todos me dijeran que no había solución y que nunca le iba a poder encontrar, poder abrazarle de nuevo como antes hacía.
Bruno y yo paramos a comer en una pequeña charca que había por ahí cerca y poder descansar un poco para coger fuerzas y seguir buscando a mi querido padre. De repente, oí disparos muy cercanos a nosotros, me levante, corriendo y grité
-!Corre Bruno, corre, tal vez esos sean disparos de la guerra en la que se encuentra mi querido padre!.
Bruno se despertó corriendo y dijo:
-Chiquillo no corras tanto que tendrás que beber demasiado y ya no nos queda apenas bebida para seguir en pie.
Yo apenas le escuché. Cada vez escuchaba esos tiros mas cerca de mí aunque pensé que a lo mejor eran falsos espejismos que mi cabeza quería oír.
Diana ha escrito:
Yo iba con mi espada de un lado a otro buscando a mi padre en la guerra . Me resultaba muy difícil encontrarlo ,quería hablar con él ,para preguntarle qué tenía que hacer .
Llevaba días y días buscándolo.Al final lo encontré , pero me dijo que me fuera que cuidase de la casa y de los animales que teníamos . Un hombre alto y rubio me apartó de mi padre y me dijo que iban a matarle, yo me asusté mucho . Otro hombre con un caballo blanco, muy grande con una cola preciosa , le lanzó una flecha ardiendo, pero el hombre que me avisó del peligro que corría mi padre , se metió por medio y la flecha le dio a él ,matándolo.
Mi padre se fue corriendo y yo también con él . Tan asustado estaba yo ,oyendo tanto ruido , soldados con sus lanzas de fuego cayendo sobre los enemigos , yo solo me puse a correr sin rumbo. Pero detrás de unos árboles había seis o siete soldados pero me oyeron detrás de un matorral y me preguntaron que quien era yo , que no me escondiera . Entonces salí y llorando les dije que mi padre estaba en la guerra luchando por la victoria y que yo no tenia camino donde ir , estaba perdido .Uno de los soldados me dijo que si quería ir con ellos a Castilla la Mancha y, sin dudarlo, me fui con ellos .
Salah ha escrito:
Pero Malo, fray Mateo, Don Rodrigo y yo fuimos a Roma. Entonces llegamos con una ilusión tremenda, mientras que Pero Malo nos decía que tenía hambre. Fray Mateo y yo,sin hacerle bastante caso, nos fuimos a dar vueltas mientras que seguía a lo suyo. Don Rodrigo nos dijo que tenia hambre porque era un largo viaje.
La primera noche nos lo pasamos sin miedo hasta que oímos un ruido en la puerta, Pero Malo y yo fumos a ver lo que pasaba. Era una carta introducida por debajo de la puerta. En ésta ponía: "Estáis en nuestro territorio, volved a Toledo". Entonces dormimos con miedo. Por la mañana nos despertamos y Don Rodrigo empezó a hablar del sospechoso y dio con la clave: era un musulmán que vivía por esta zona .
A la noche siguiente oímos otro ruido, entonces con miedo volvimos a Toledo, pero nos mandaron otra carta diciendo:"Esta noche en Toledo habrá pelea". Luego, todo el ejército español se preparó . Yo estuve solo en mi habitación pensando en la batalla y en Ines, la chica de mi vida. Decidí que si ganábamos la batalla me casaría con ella .
Al día siguiente, yo le pedí la mano a Inés, que dijo que si. Fuimos felices y comimos perdices. Nunca olvidaré estas aventuras que he vivido con Pero Malo, fray Mateo y mi querido Don Rodrigo .
Gorreti escribe:
En aquella mañana de primavera lo primero que hice fue buscar a Inés. Se encontraba a las orillas del río Tajo lavando la ropa con las sirvientas del Alcázar. En esa mañana los pajaritos cantaban alegremente entonces saludé a Inés. La fui a decir que me iba a Roma de viaje con mi amo el fraile Mateo y Pero. En la cara de Inés se reflejaba la tristeza. Me pregunté que ocurriría ahora ,entonces ella me dijo que la habían prometido con un chico elegido por sus sus padres . Yo me quedé pensativo durante un rato , entonces le dije: -
-No dejaré que nada ni nadie nos separe .Me casaré contigo y así nadie nos separará .
Entonces ella se quedó pensativa .
De pronto, don Rodrigo comenzó a llamarme, seguro que ya teníamos que ir algún sitio .Me despedí de Inés; podía ver la tristeza clavada en sus ojos.
Fraile Mateo, Pero, mi amo y yo partimos hacia Roma . EL rey don Alfonso VIII, que Dios le guarde, nos había mandado a Roma para pedirle a su Santidad el Papa que nos dejase realizar el atentado contra los musulmanes. Pero nos informaron de que el Papa estaba enfermo y no podría recibir visitas durante dos o tres meses. Entonces tuvimos que informar al rey de que nos íbamos a retrasar un poco y nos mandó más dinero para gastos.
De pronto, un grupo de artistas estaban dando un espectáculo y cada vez que terminaba un joven pasaba una pandereta. La gente le echaba monedas, entonces el joven y yo nos míranos fijamente ,saqué una bellota de mi bolsillo y resulta que era Curro .Nos dimos un fuerte abrazo y entonces yo le dije:
- Hola Curro ¿Qué tal te va la vida?
- Bien, aunque me gustaría trabajar por mi cuenta –respondió Curro .
–Yo trabajo en el Alcázar de Toledo, si quieres te puedo conseguir un puesto como escudero de alguien.-dije yo.
Entonces nos fuimos de vuelta al Alcázar, pero esta vez había un miembro mas, Curro.
Diego ha escrito también:
Cuando llegué a la
batalla, desenfundé mi espada y empecé a luchar.
En ese momento, ví al guerrero que mató a
mi padre. Salí corriendo
a por él, matando a los que se
interponían en mi camino. Al fin llegué a
ponerme de frente a él empezamos a luchar. Con
toda mi ira le clavé la lanza en su
pecho. Al romper la formación, mataron al rey al final del combate, yo me hice el rey.
Enrique escribe:
Al enterarme de que Don Nuño se había prometido con Inés quería hacer la reunión antes, pero Fray Mateo me dijo que no podía ser, que me fuera a dormir.
Y al día siguiente, después de pensar toda la noche en lo que había ocurrido decidí hacer una batalla contra Don Nuño, era muy arriesgado pero lo tenía que hacer por Inés. Se lo dije a Fray Mateo, me dijo que si estaba loco por lo que iba a hacer,que me iba a enfrentar a un maestro de la espada, pero yo le dije que me daba igual que fuera un experto de la espada.
Se lo dijeron a Don Nuño y dijo que aceptaba la batalla por Inés. Vino a hablar conmigo y me dijo que si en la batalla ganaba él se prometía con Inés y Fernando se iba de allí, pero si ganaba yo me prometía yo con Inés y me quedaba su puesto. Él dijo que aceptaba esas condiciones.
Llego el día de la batalla, yo estaba un poco nervioso pero como tenia en mi mano derecha la espada de mi padre sabía que mi padre me iba a dar fuerzas. Empezamos la batalla y acordamos que ganaría el que primero diera con la espada en una parte del cuerpo del contrario ¡¡¡¡¡ vale!!!!! . Empezamos y ninguno nos dejábamos dar, estuvimos un rato cubriéndonos muy bien pero llegó un momento que vi un buen sitio para darle y le di. ¡¡¡ Gané!!! Y Don Nuño enfadado por la derrota, me dijo que me iba a casar con Inés y que tenía el puesto de servir al rey.
Iman dejó esto:
Enrique escribe:
Al enterarme de que Don Nuño se había prometido con Inés quería hacer la reunión antes, pero Fray Mateo me dijo que no podía ser, que me fuera a dormir.
Y al día siguiente, después de pensar toda la noche en lo que había ocurrido decidí hacer una batalla contra Don Nuño, era muy arriesgado pero lo tenía que hacer por Inés. Se lo dije a Fray Mateo, me dijo que si estaba loco por lo que iba a hacer,que me iba a enfrentar a un maestro de la espada, pero yo le dije que me daba igual que fuera un experto de la espada.
Se lo dijeron a Don Nuño y dijo que aceptaba la batalla por Inés. Vino a hablar conmigo y me dijo que si en la batalla ganaba él se prometía con Inés y Fernando se iba de allí, pero si ganaba yo me prometía yo con Inés y me quedaba su puesto. Él dijo que aceptaba esas condiciones.
Llego el día de la batalla, yo estaba un poco nervioso pero como tenia en mi mano derecha la espada de mi padre sabía que mi padre me iba a dar fuerzas. Empezamos la batalla y acordamos que ganaría el que primero diera con la espada en una parte del cuerpo del contrario ¡¡¡¡¡ vale!!!!! . Empezamos y ninguno nos dejábamos dar, estuvimos un rato cubriéndonos muy bien pero llegó un momento que vi un buen sitio para darle y le di. ¡¡¡ Gané!!! Y Don Nuño enfadado por la derrota, me dijo que me iba a casar con Inés y que tenía el puesto de servir al rey.
Iman dejó esto:
Tu
ama y mi amo no nos dejan encontrarnos” dijo Fernando. Entonces,
tenían que encontrar algún modo de verse. Inés le envió una
carta diciendo:
“Nos
iremos al rio con mis criadas lavando las ropas de mi casa”.
Fernando
tenía que ir para darle la noticia.
Se
fue por el bosque y, de repente, vió a Inés cogiendo flores, se
acercó a ella y la anunció que se iba a Roma con Don Rodrigo. Ella
solamente miraba al suelo como si tuviera vergüenza de él.
Le
dije: Mírame a los ojos. Ella me miro con los ojos llorosos y
tristes.
Le
dije:
-¡Porqué tu ama no nos deja encontrarnos!, hemos
crecido juntos, ahora somos mayores,también seré un caballero y
yo me casaré contigo.
Ella se había puesto roja como un tomate.
Me
respondió:
-Fernando,
eso no va a ser posible, mis padres ya planean mi matrimonio con otro
caballero.
Nos
separamos y los dos fuimos muy tristes, partimos a Roma el 2 de
junio.
Miré
hacia atrás, y vi en una venta que Inés me hacía un gesto de
despedida con la mano.
Le
dije a Don Rodrigo:
-!Qué
pasa que las calles están polvorientas!.
Me
respondió:
-
Creo que alguien nos sigue desde Toledo.
Paramos
unas cuantas horas y nadie pasó por nuestros caminos y desde ahí
partimos todos juntos a Francia.
Los textos están bien
ResponderEliminarSalah